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Hablemos de salud digestiva

Acidez y reflujo: cuándo conviene consultar

Tener acidez y reflujo de vez en cuando es muy común, pero no siempre es un problema menor. Te contamos qué señales vale la pena consultar.

Por Equipo ViCAMRevisión médica: Publicado por decisión de la dirección de ViCAM (02/11/2026), sin revisión médica registradaPublicado el 5 min de lectura

Ilustración del aparato digestivo dentro de una silueta humana: esófago, estómago, hígado e intestinos

Hablamos de acidez y reflujo cuando el contenido del estómago sube hacia el esófago. Se sienten como ardor detrás del esternón, gusto ácido en la boca o sensación de que la comida "vuelve". A casi todos nos pasó alguna vez; la pregunta es cuándo deja de ser algo ocasional.

¿Qué es el reflujo gastroesofágico?

Entre el esófago y el estómago hay un músculo que funciona como válvula. Cuando no cierra bien, el ácido puede subir e irritar la mucosa del esófago. Si los síntomas son frecuentes o afectan la calidad de vida, se habla de enfermedad por reflujo gastroesofágico.

Síntomas habituales

  • Ardor o quemazón en el pecho, sobre todo después de comer o al acostarse.
  • Regurgitación: sensación de líquido ácido o comida que sube.
  • Tos seca, ronquera o carraspeo frecuente.
  • Sensación de "nudo" en la garganta.

¿Cuándo conviene consultar?

Es recomendable pedir una consulta con un especialista en gastroenterología si:

  • Tenés síntomas dos o más veces por semana.
  • Tomás antiácidos con frecuencia y los síntomas vuelven.
  • Te cuesta tragar o sentís dolor al hacerlo.
  • Bajaste de peso sin proponértelo.
  • Notaste vómitos con sangre o materia fecal negra.

¿Cómo se estudia?

En muchos casos, la consulta y la historia clínica alcanzan para orientar el tratamiento. Si el profesional lo considera necesario, puede indicar una endoscopía digestiva alta para ver el esófago por dentro, o una pHmetría e impedanciometría para medir el reflujo durante 24 horas.

Para llevar a la consulta

  • Desde cuándo tenés los síntomas y con qué frecuencia aparecen.
  • Qué los empeora o los alivia.
  • La lista de medicamentos que tomás, incluidos los de venta libre.
  • Estudios anteriores, si los tenés.

Entender qué te pasa es el primer paso para sentirte mejor. Si tenés dudas, escribinos y te orientamos.

Fuentes

La información de este artículo es general y no reemplaza la consulta médica.

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